Plan de lectura: Salmos 63
Porción Bíblica del día: Salmos 63:1-11
VERSÍCULO CLAVE: 1-2
Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas, Para ver tu poder y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.
Énfasis: El Poder de la búsqueda.
ENSEÑANZAS:
- David, “un desterrado de Jerusalén y alejado del templo”, recuerda con añoranza los días felices en que contemplaba a Dios en el santuario, viendo su fuerza y su gloria: “Porque yo estoy contigo”.
- Hay una sola forma de pasar un desierto o sequedal con éxito: de la mano de nuestro creador podremos superar el conflicto y la prueba, en cualquier terreno, no solo en el desierto.
- La confianza que él nos brinda y está a nuestra disposición, no solo contempla la posibilidad de cruzar esos lugares inhóspitos, sino saber que cualquier amenaza será destruida por su mano de Poder.
