Plan de lectura: Ezequiel 24, 25 y 26
Porción Bíblica del día: Ezequiel 25:1-11
VERSÍCULO CLAVE: 3-4
3 y dirás a los hijos de Amón: Oíd palabra de Jehová el Señor. Así dice Jehová el Señor: Por cuanto dijiste: ¡Ea, bien!, cuando mi santuario era profanado, y la tierra de Israel era asolada, y llevada en cautiverio la casa de Judá; 4 por tanto, he aquí yo te entrego por heredad a los orientales, y pondrán en ti sus apriscos y plantarán en ti sus tiendas; ellos comerán tus sementeras, y beberán tu leche.
Énfasis: El juicio siempre es de Dios.
ENSEÑANZAS:
- Nunca debemos alegrarnos por la desdicha ajena, en especial si es en un hijo de Dios, es un pecado que ciertamente se debe confesar.
- Si Dios juzgó a su propio pueblo, también lo hará con nosotros y las naciones. Entremos a cuentas con él, apenas tengamos oportunidad.
- No guardemos ni odio ni resentimiento en el corazón, limpiemos nuestra vida de esos sentimientos, pues Dios es quien debe juzgar, no nosotros.
